Después, fuimos al museo de Madinat al-Zahra. Allí, vimos partes y detalles de la arquitectura de las ruinas. Fuimos a las ruinas después y era muy impresionante. Eran grandes e interesantes.
Pero lo que quería visitar más era la Mesquita. En el pasado, no he habido muchas cosas que me impresionaron más que este lugar. Los colores eran brillantes. El amarillo y rojo de los doble arcos (para sostener toda la pesa) están allí por razones diferentes de decoración. Uno de los colores es hecho de piedra y el otro es hecho de arcilla. Cuando hace calor o frio, los materiales expanden y encogen a tasas diferentes. Lo qué me sorprendió mucho era la mezcla de relgiones dentro de la mezquita. Pensaba que solamente era un lugar para los músalmanes para rezar. Pero, dimos la vuelta y vi una iglesia dentro del mismo edificio. También, cuando Courtney y yo fuimos a la sinagoga del siglo XIV con Mari Carmen, me quede atónita. Era un lugar de rezar para los judios pero el arquitectura y los detalles eran de arquitectura músulmana.
Las tres culturas siempre están mezcladas en España. Siempre que una religión conquistó la tierra, se construyeron adquisciones en los edificios (ya) existentes. Les hizo los edificios impresionantes.
Courtney y yo al Museo de Madinat al-Zahra
Vista de las ruinas de Madinat al-Zahra
Más de las ruinas. Ojala que no hayan sido completamente reconstruidas. No son tan autenticas.
Los arcos dobles en la Mezquita.
Dentro de la sinogoga.





















