Solamente hace unos días que vivo en Granada y ya me doy cuenta que los aconsejos de madre mia son ciertas. Antes de mi vuelo, tuvimos una conversación seriosa. Ella me dijo, "Tu eres una chica, una chica americana. Vosotros sois muy amables con todo el mundo y sonríen mucho. Ten cuidado porque es diferente en España." Yo sabía que ella ha viajado a España algunas veces pero ya pensaba que su aconsejo era una exageración. Casí inmediatamente podía ver qué ella me avisó.
Yo sonrío, por costumbre, a los desconocidos en la calle. Puede ser en paso por un gesto simpático. También si, por accidente, yo choco contra otra persona, a veces sonrío en lugar de disculparme. La mayoridad de veces en los Estados Unidos, la persona te sonríe de vuelta. Aquí en España, no le importa qué expresión tiene en su cara. No es que la gente española sea antipática, sino esto no es parte de la cultura.
Peor de esta situación es cuando un grupo de chicas anda por la calle, hablando y riendo, y un chico dice un comentario. Puede ser "guapa," o algo más inadecuado. Muchas veces, cuando estoy andando con amigas, me preocupo que haya un grupo de chicos. Un día Courtney y yo andabamos atrás de un grupo de chicos que andaban muy lentamente y ella me dijo "No sé si es peor que quedemos atrás de ellos, or enfrente de ellos." Es un frase que me ha quedado porque tiene sentido. Los hombres aquí son más agresivos y atrevidos que los chicos en los Estados Unidos.
Al otro lado, la sonrisa me ha ayudado. Cuando hablo con mi familia española y no entiendo una palabra o un cuento, siempre sonrío. No sé si me da vergüenza o si soy tímida por la situación. Por eso, me ríe un poco y entonces me explica. Siempre me dice si no entiendo algo, necesito decirle. Yo sé que Luis y Fernanda quieren que yo aprenda y por eso, estoy agradecida.
Thursday, September 3, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment