He estado enferma por casi una semana. Está mal de estomago. Es la última cosa que querría durante mi tiempo aquí. Solamente quiero que mi madre esté aquí para cuidarme. Ella sabe todos los trucos -- pan tostado, arroz, solamente comida suave.
Tengo suerte que vivo con Luis y Fernanda. Me cuidan mucho. Pero, los costumbres aquí para el problema de estomago son muy diferentes. No tengo ganas de comer mucho. Y ellos quieren que coma bastante. Desayuno cada día es pan tostado con aceite. No me dan café porque es demasiado fuerte por el estomago (yo sé que tienen razón, pero al mismo tiempo, tengo el peor duele por cabeza de falta de cafeína). Cuando vuelvo de clases, tenemos sopa. Sería bien, pero son sopas con cosas que no estoy acostumbrada. Ayer, comimos la sopa de pescado. Me dijeron que siempre cuando están enfermos, comen ésta porque es muy suave. Pero la verdad es, cuando me duele mi estomago, ¡nunca quiero pescado! Hoy, comimos sopa de patatas y calabacín. Usualmente es mi favorita, con los fritos (pan frito), pero es espesa y cremoso (no tiene crema, sino queso). Para cena esta noche, me dijeron que comeremos pollo. En sus opiniones, es la comida perfecta para un estomago malo. Pero, a mí, necesito las comidas más insípidas. Yo sé que tratan de ayudarme, pero no tengo un estomago español.
Wednesday, October 21, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment