Wednesday, February 10, 2010
Durante nuestro viaje a Madrid, paramos en Toledo. En la universidad, he oído mucho sobre Toledo y he visto unas fotos. Pero nada compara con la vista auténtica. La ciudad antigua era llena de piedras, y el río y el puente añadieron mucho a la belleza. Oana y yo decidimos humorísticamente que pareció un poco como el campo de China. En camino de encontrar la catedral, encontramos una iglesia (Santo Tomé) que tuvo la obra "El entierro del conde de Orgaz." Era muy impresionante, principalmente porque he aprendido sobre ella en mi clase de arte el semestre pasado. Por suerte, un hombre abrió la puerta que nos siguió a Santo Tomé. Era una iglesia preciosa pero, algo me sorprendió. Dentro, encontramos letreros en la pared con imágenes de unos fetos, con palabras contra el aborto. Yo sé que la iglesia católica no está de acuerdo con aborto pero cuando vi las letreros en la pared, estuve casí horrorizada. No pareció ser una cosa muy apropiado dentro de un lugar sagrado. Me interesaba mucho que en mi asignatura de sociopolítica ayer, Rafa nos dijera que la iglesia piensa que tiene mucho poder pero en realidad, no lo tiene. Pero ahora, hay una nueva ley que dice que una mujer no tiene que dar razones cuando quiere un aborto - y claro que sí, la iglesia no lo quiere.
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